Sionna + Vertex mirada comercial

Napoleón tenía una regla: cuando el enemigo se está equivocando, no lo interrumpas, déjalo solito.

La semana pasada vi el ejemplo perfecto de esa regla aplicada a la industria biotech especialmente en la noticia de Sionna (dejo link https://www.fiercebiotech.com/biotech/sionnas-cystic-fibrosis-flop-significant-positive-vertex, y no tiene nada que ver con estrategia militar, sino con fibrosis quística.

No voy a entrar en el detalle clínico de por qué falló, no soy el que tiene que opinar, ni me voy a meter sobre diseño de ensayos. Pero sí quiero pararme en una pregunta más simple: cuando una noticia como esta sale, ¿quién gana? Y la respuesta, en este caso, no es “nadie” ni es “el que la pasa mal”. Es Vertex. Sin haber hecho absolutamente nada.

Lo que pasó

Sionna Therapeutics era una biotech clinical-stage que quería meterse en el negocio de fibrosis quística compitiendo contra Trikafta, el estándar que domina Vertex hace años. Su apuesta se llamaba SION-719, y la idea era sumarla como add-on al tratamiento que ya existe, para mejorar lo que Trikafta ya hace bien.

En la Fase 2a, no mostró ninguna diferencia, por ende todo el mundo se iba a preguntar: si no tiene diferencia porqué voy a cambiar?. Paso seguido, Sionna la discontinuó como add-on y la acción cayó más del 90% en un día.

La lectura fácil

La lectura fácil es “otra biotech que fracasa, así es este negocio, sigamos”. Y no está mal, es cierto, la mayoría de los activos clinical-stage no llegan a ningún lado (sesgo de la nota que comenté sobre el análsiis de Barrons). Pero esa lectura se queda corta, porque no explica por qué a mí me interesa este caso puntual y no cualquiera de las otras cien biotechs que fallan todos los meses.

La lectura que me interesa

Sionna no tenía que demostrar que su droga funcionaba. Tenía que demostrar que funcionaba mejor que un tratamiento que ya funciona muy bien. Ese es un problema completamente distinto, y es mucho más caro de resolver de lo que parece en el Excel del inversor.

Cuando el estándar ya es bueno, cualquier mejora tiene que ser grande para que se note sobre ese piso alto. Y para demostrar una mejora grande con confianza estadística, necesitás un ensayo con tamaño suficiente. Sionna probó esto en 15 pacientes. Con esa base, el margen para detectar una diferencia real, si es que existía, era mínimo (no quiero entrar si el N de pacientes era grande/pequeño/suficiente).

Ahí está el punto que quiero dejar: Vertex no necesitó ganarle a Sionna en el mercado. El terreno de juego al cuál decidió jugar Sionna, el upside era pequeño pero no su downside, aquí equivocarse le sale carísimo al que desafía, y ni siquiera hace falta que el líder mueva un dedo para que eso pase. Trikafta no tuvo que mejorar. Vertex no tuvo que responder. El diseño/study hizo el trabajo solo para ellos.

El aprendizaje

Cuando el estándar ya funciona bien, no alcanza con ser “otra opción”(cuando no sos copia directa-otra discución). Necesitás una diferencia brutal, en eficacia, en precio, en tolerabilidad o en conveniencia y necesitás. Si esa diferencia no aparece, el capital se va antes de que el producto llegue siquiera a pisar el mercado.

Y mientras tanto, el líder no tiene que hacer nada. Solo esperar a que el enemigo se equivoque.

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